Cómo elegir la mejor pintura para restaurar un mueble

Si tienes un mueble viejo que quieres renovar, elegir la pintura adecuada puede marcar la diferencia. No todas las pinturas funcionan igual, y dependiendo del acabado que busques o el tipo de uso que le quieras dar al mueble, una opción puede ser mejor que otra. Aquí te contamos todo sobre chalk paint, esmaltes y pinturas al agua, para que puedas elegir la mejor pintura para restaurar un mueble. ¡Manos a la obra!

 

1. Chalk Paint (Pintura a la tiza)

Si estás leyendo este post, seguramente que ya conozcas la pintura Chalk paint, o pintura a la tiza, es la más popular, porque a priori, es la más fácil de usar. Es característica por su acabado mate y la facilidad que tiene para jugar con texturas y en definitiva, pasarlo bien con la infinidad de recursos que tienes para decorar un mueble con este tipo de pintura. Lo mejor, no necesitas lijar ni aplicar imprimación en la mayoría de los casos. Esto la convierte en una gran opción si quieres un cambio rápido. Además, es ideal para principiantes, ya que es fácil de aplicar y corregir.

Eso sí, si buscas un acabado liso e impoluto, no te la recomendamos para nada… te dará muchos quebraderos de cabeza, ya que tendrás que lijar mucho entre capa y capa para conseguirlo.

 

¿Cuándo usar chalk paint?

  • Si buscas un look vintage o envejecido y con textura.
  • Cuando quieres evitar el lijado o imprimación previa.
  • Para pintar sobre madera, melamina, metal o incluso plástico.

¿Cómo aplicarla?

  1. Limpia bien la superficie para quitar polvo y grasa.
  2. Aplica la chalk paint con brocha o rodillo en capas finas. 
  3. Deja secar entre capas (aprox. 1-2 horas, lo que recomiende la marca que uses).
  4. Si quieres un efecto desgastado, lija suavemente algunas zonas.
  5. Protege la pintura con cera o barniz para que dure más tiempo. Recuerda que si usas cera, deberás hacer un mantenimiento y encerar cada “x” tiempo.

 

2. Esmaltes (Sintéticos y Acrílicos)

Los esmaltes son súper resistentes y puedes encontrarlos en acabado mate, satinado o brillante. Se dividen en dos tipos: esmaltes sintéticos (base solvente) y esmaltes acrílicos (base agua).

Es un tipo de pintura que suele “estirar” mucho, es decir, una vez aplicada tiende buscar ese acabado liso.

Nosotros siempre te recomendaremos priorizar los esmaltes acrílicos, mejor para tu salud y para el medio ambiente 😉

 

¿Cuándo usar esmaltes?

  • Para acabados lisos.
  • Si necesitas que el mueble resista golpes, humedad o mucho uso.
  • Para muebles de cocina, baño o exteriores.
  • En superficies como madera, metal o cerámica.

¿Cómo aplicarlos?

  1. Lija la superficie para mejorar la adherencia.
  2. Aplica una imprimación.
  3. Lija la imprimación y limpia de nuevo la superficie.
  4. Usa brocha, rodillo o pistola para aplicar el esmalte en capas finas.
  5. Deja secar bien entre capas (el tiempo varía según el tipo de esmalte).
  6. Para un acabado más liso, lija suavemente entre capas y retira el polvo antes de la siguiente aplicación.
  7. Lo mejor, no necesita protección. 

 

3. Pinturas al agua

Las pinturas al agua son muy similares a los esmaltes acrílicos, casi no huelen y secan rápido. Puedes encontrarlas en acabados mate, satinado o brillante.

 

¿Cuándo usar pinturas al agua?

  • Si buscas una opción sin olores y fácil de limpiar.
  • Para cualquier tipo de acabado. Aunque es verdad que tiende también a “estirarse”, por lo que es difícil que dejemos pegotes y la aplicación para un acabado liso es mucho más sencilla. Con los acabados en mate también podemos jugar como con la pintura Chalk paint, siempre en casos de que no queramos dejar mucha textura.
  • Cuando necesitas que la pintura se seque rápido.
  • Si quieres una opción más sostenible y amigable con el medio ambiente.

¿Cómo aplicarlas?

  1. Limpia y lija la superficie.
  2. Aplica una imprimación si el material lo requiere.
  3. Lija la imprimación y limpia de nuevo.
  4. Usa brocha, rodillo o pistola para una aplicación uniforme.
  5. Deja secar entre capas.
  6. Protege con barniz al agua para mayor resistencia y durabilidad.

 

A tener en cuenta.

Si usas un producto al agua, todos los productos que uses en los diferentes procesos deberán ser al agua. Por ejemplo, si vas a trabajar con un esmalte y para la imprimación utilizas un producto al agua, luego deberás aplicar un esmalte acrílico, no sintético, porque si usas uno sintético lo más probable es que te levante el trabajo anterior y te toque empezar de cero.

 

 

¿Cuál es la opción más sostenible?

Si te preocupa el impacto ambiental, la mejor elección son las pinturas al agua y los esmaltes acrílicos. Estas pinturas no contienen disolventes tóxicos, emiten menos compuestos orgánicos volátiles (COV) y son más seguras tanto para el medio ambiente como para la salud. Además, su limpieza es fácil, ya que solo necesitas agua en lugar de productos químicos agresivos.

Por otro lado, aunque la chalk paint suele estar formulada en base agua, no siempre es la opción más ecológica. Algunas marcas incluyen aditivos sintéticos, conservantes o selladores que pueden afectar su sostenibilidad. Si quieres una opción más amigable con el medio ambiente, busca chalk paint con certificaciones ecológicas y evita aquellas con selladores o barnices sintéticos que puedan generar más residuos contaminantes.

 

Conclusión: ¿cuál elegir?

  • Si quieres un look vintage sin complicarte: Chalk paint.
  • Si necesitas resistencia en zonas de alto tránsito: Esmaltes.
  • Si prefieres una opción ecológica y sin olores: Pinturas al agua.

 

Elegir la pintura correcta puede hacer que tu mueble pase de aburrido a espectacular. Con la técnica y materiales adecuados, puedes transformar cualquier pieza en una joya única. ¿List@ para iniciarte en la restauración de muebles?

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